Educamos tu paladar con nuevos sabores

Entre los tantos halagos que se le pueden hacer a este restaurante Sevilla está el de educar nuestro paladar. Confieso que cuando comencé a visitar Casa Carmen no tenía ningún tipo de cultura culinaria. Pero con el tiempo fui aprendiendo cosas y educándome gracias al servicio que brindan en este restaurante, donde uno puede agobiar a los meseros con miles de preguntas sobre los platillos.

En Casa Carmen conocí los platos principales de la comida española en incluso copié las recetas para hacerlas en casa. Aunque reconozco que soy bastante perezoso para cocinar. Pero la verdad es que lo menor fue que pude descubrir cosas que nunca pensé que me gustarían, como la comida agridulce.

Cuando uno es muy joven se preocupa por otras cosas y otros placeres. Con el tiempo y la madurez va descubriendo cosas nuevas, como el buen comer. Una cena elegante y romántica puede parecer algo anticuado y aburrido, pero la verdad es que resulta muy especial, sobre todo si se comparte con alguien querido.

Todo eso lo aprendí gracias a Casa Carmen, donde uno pasa como una escuela de lo que es el buen gusto, la elegancia, y la buena cocina.