Pautas para asesorar a un cliente

La Asesoría para empresas cuenta con muy pensadas y efectivas Pautas para asesorar a un cliente y conseguir su satisfacción ante los resultados inmediatos de la aplicación de los dictámenes de la consejería. Esta disciplina se nutre fundamentalmente de dos grandes zonas de experticia: la “Asesoría mercantil” y la “Asesoría Financiera”.

La Asesoría mercantil busca regular las relaciones entre personas, contratos y acciones del comercio, siguiendo las leyes del Derecho Mercantil. Sus funciones incluyen constituir sociedades y entidades jurídicas; lograr ampliaciones de capitales; liquidación, disolución y transformación de organizaciones mercantiles; realizar estudios y análisis económicos de gestión y viabilidad de los negocios; estructurar informes comerciales y de mercado; modificar estatutos, absorciones y fusiones empresariales; confeccionar y legalizar libros de actas y registro de los accionistas; estructurar y legalizar libros de contabilidad y actas en el Registro Mercantil.

La Asesoría Financiera contribuye al descubrimiento de las necesidades financieras mediante el análisis de las circunstancias pasadas, presentes y futuras del cliente. Se traza así un “perfil de riesgo” y una lista de necesidades, que determinarán las recomendaciones de inversión o venta en dinámico diálogo con el cambiante entorno de negocios en se mueve la empresa. Todo cimentado en una relación de confianza mutua asesor-cliente.